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[Haciendo la misma película todo el tiempo]

13
Feb 2018

Haciendo la misma película todo el tiempo

Por: Javier Espinoza

En entrevista, Ricardo Silva, co-director de “William: El Nuevo Maestro del Judo”, nos habla del proceso creativo para realizar esta cinta, los autores que inspiran su trabajo y su visión sobre el cine mexicano.

Ricardo Silva presentó “Navajazo” en 2014, con la cual se hizo acreedor al Leopardo de Oro en el Festival Internacional de Cine de Locarno y en México obtuvo una nominación al Ariel como Mejor Largometraje Documental, regresa a la pantalla grande con “William: El Nuevo Maestro del Judo”, una película co-dirigida con Omar Guzmán, la cual habla sobre el tiempo y la memoria a través de varias viñetas”. Esta cinta incluye una serie de personajes encarnados por Edward Coward, Hoze Meléndez, Pako Houston, Arak Bernal y el cantautor William Clauson, y ya fue presentada en los festivales internacionales de cine en Los Cabos y Rotterdam.

“William: El Nuevo Maestro de Judo” es una película que a decir de su co-director tiene “mucha referencia a [David] Cronenberg, [Carlos] Reygadas, Apitchapong [Weerasethakul], al cine italiano como “Mondo Cane” y homenajes a la ciudad, Tijuana”.

Ricardo, ¿cómo es el proceso creativo de “William”?

El proceso creativo de una película como esta es como una contrapropuesta a nuestra primer película “Navajazo”, que fue una película que sus virtudes eran los “no aciertos”, o sus errores eran virtudes; en el caso de “William”, retomamos el aprendizaje que hicimos y se trabajó con otra estructura, pero siempre con la misma esencia, esa esencia en la que las personas no saben cuándo empieza la ficción y cuando empieza el documental, qué es real y que no es real, navegar dentro de esta atmósfera, ese es el proceso más grande que tenemos, realmente sorprendernos a nosotros mismos de lo que grabamos, y realmente, si yo termino o terminamos con esta sensación de no entender qué es verdad y no sabemos qué es verdad dentro de esta estructura, creo que tenemos una película que nos gusta. El proceso creativo funciona dejándonos sorprender a nosotros mismos.

¿Cómo vas del guión a la pantalla?

Vamos con una idea que cuando grabamos va convirtiéndose en otra, entonces nuestro guion parece no tener sentido. Lo más escrito, lo más literario en esta película tal vez sea la narración, que es lo que Omar [Guzmán] cuida mucho, los diálogos son más naturales, esta voz en “off” que aparece repentinamente en la película es escrita, pero es escrita al terminar de grabar, es sentida al ver el producto final, es lo que sentimos al terminar de grabar y preguntarnos qué sentimos cuando terminamos de grabar todo esto. Hay un guion y una forma de querer hacer la película, pero no tan preciso, siempre fue una serie de ideas, que cuando llegábamos a los espacios se convertían en otras cosas.

¿Actores profesionales vs. no profesionales?

La verdad es que muy pocas veces he trabajado con actores, en esta película tengo a dos actores que tienen trayectoria en la región, el primero es Edward Coward, un actor representativo de la ciudad, con una trayectoria muy fuerte, un actor que respeto y admiro mucho. Me es complicado trabajar con actores, no porque no quiera, sino porque no sé, realmente no sé dirigir actores, no sé todavía cómo funciona el sistema del cine de ficción al dirigir actores. Hoze Meléndez, el otro actor que aparece también, que va apenas naciendo su carrera pero que va muy bien, ahorita está nominado al Ariel como Mejor Actor, también de alguna forma son dos actores que en esta película me interesaba más lo humano de ellos, buscar del personaje a la persona, eso me interesaba muchísimo en esta película… me gusta lo que son todas las personas, y si me encuentro a un actor y me gusta su esencia, claro que lo voy a querer en mi película.

 

¿Qué es lo que sigue para el cine mexicano?

En este momento, después de todas las facetas que ha vivido, se están haciendo cartas, trabajo de dirección, trabajo de directores. Creo que ayuda mucho que haya muchas cosas identificables, que ya hay elementos de un director, se está haciendo un cine de autor, que es importante, no es un montón de películas que se parecían a todas, hay un cine de autor mexicano y se está consolidando. Directores que están llevando al cine a un límite, a otras cosas, no pensar en la imitación, no pensar que si funciona esto así, voy a hacer mi película así, sino pensar como en autores, mis piezas deben tener la misma relación con las otras piezas, no voy a hacer películas diferentes, sino siempre voy a buscar algo. Creo que actualmente el director de cine entiende que hace la misma película todo el tiempo, yo por ejemplo entiendo que hago la misma película todo el tiempo, mis películas son sobre la nostalgia y el pasado, todas mis películas hablan sobre eso, sobre algo que pasa, sobre querer regresar el tiempo, sobre querer estar atrás, eso es mi cine, yo busco eso, yo trabajo sobre ese tema, y yo creo que los autores están trabajando sobre ese tema, todas sus piezas, y eso me gusta porque se perfecciona el tema, se perfecciona la esencia.

Ricardo, recomiéndale algo a los cinéfilos en creación, algo de tus películas favoritas:

“Space Odyssey” de Stanley Kubrick, para entender que podemos disfrutar del cine, pero también ver una obra de arte donde la música y el color tiene un mismo fundamento, es una película que cambia a quien la ve, entiendes el cine y la importancia de la imagen; para mí se convirtió en esta gran obra, no fue la que me influyó del todo en el cine, pero si es una de las más importantes del cine. Mexicanas, pues el cine de Roberto Gavaldón, “Macario” (1960) es una de las películas mexicanas más impresionantes, pero las que más me gustan son “Cabeza de Vaca” de Nicolás Echeverría (1991) y “El Esqueleto de la Señora Morales” (Rogelio A. González, 1959); de las nuevas mexicanas, del cine contemporáneo mexicano, [Carlos] Reygadas, me gusta mucho, porque arriesga mucho, propone cosas nuevas; Julio Hernández me gusta, me gusta “Las Marimbas del Infierno” (2010) más que “Te Prometo Anarquía” (2015); Gustavo Gamou tiene una película que se llama “El Regreso del Muerto” (2015) que me gusta mucho también. No me gusta casi el documental mexicano, pero ese es otro tema.

 

Para terminar, 3 películas que hay que ver para anticiparnos al estreno de “William: El Nuevo Maestro del Judo”:

Podríamos pensar en “Post Tenebras Lux” del maestro Reygadas; “Navajazo” para que vieran realmente quienes son los que la están haciendo, y creo que “Leviathan”, el documental sobre los barcos, no la rusa, sino la de Harvard, creo que estas tres podríamos ver antes para entender un poco que el cine a veces arriesga tanto y hay resultados bastante hermosos, para mi “Leviathan” es una obra de arte.

¡Esto fue FotoFilm Tijuana 2017!

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